Cerca de un mes después encontramos un lote de terreno que era todavía más hermoso. Tenía 87 acres de robles altos con un arroyo y una casa en él, por 115 000 dólares. Le ofrecí al vendedor pagarle el precio que pedía, si aceptaba mis términos... y lo hizo. Para abreviar una historia larga, gastamos unos cuantos dólares arreglando la casa y vendimos la casa y 30 acres por 215 000 dólares utilizando la misma idea de "bajo pago inicial, fáciles pagos mensuales", mientras que conservamos 57 acres para nosotros. Ésta es la manera en que la transacción aparecía en mi hoja de balance: El nuevo propietario estaba emocionado porque se trataba de una bella casa y había sido capaz de comprarla casi sin desembolsar un pago inicial. Además, la adquirió por medio de su compañía para utilizarla como retiro corporativo para sus empleados, lo que le permitió depreciar el precio de compra como un activo de la compañía, así como deducir los costos de mantenimiento. A lo anterior hay que agregar que era capaz de deducir los pagos por los intereses. Sus pagos de intereses por mucho pagaron mis pagos de intereses. Unos años después vendió parte de las acciones de su compañía y me liquidó el préstamo y yo por mi parte liquidé mi préstamo. La deuda había desparecido. Con la ganancia adicional de 100 000 dólares que obtuve, fui capaz de pagar los impuestos sobre la ganancia del terreno y de la casa. El resultado neto fue cero deuda, unos cuantos dólares de utilidad (15 000 dólares después de pagar impuestos) y 57 acres de tierra maravillosa. Es como recibir un pago por obtener lo que usted desea.